lunes, 8 de octubre de 2012

¡Andrés, vive al revés...!

La historia que os voy a contar puede pasarle a cualquiera, sobre todo si sois de ese tipo de niños o niñas a los que les aburre muchísimo hacer siempre lo mismo.


Esa es la historia de Andrés, un niño que decidió “vivir al revés”.

Cierto día, Andrés, cansado y aburrido de hacer siempre las mismas cosas todos los días y casi a la misma hora, decidió que había llegado el momento de cambiar, y así lo hizo…

Aquella mañana, al levantarse, no se peinó ni se lavó los dientes.

Se colocó los zapatos al revés. En vez de desayunar cenó y para ir al colegio se fue caminando hacia atrás, parecía que en vez de “ir” “venía”.

Todo el mundo lo miraba extrañado; sobre todo, sus compañeros de clase, que no supieron qué contestar cuando al entrar en el aula en vez de decir “hola” dijo “adiós”.

Don Juan, el maestro, repartió los cuadernos y las fichas de trabajo para que cada niño realizara sus tareas. Pero, Andrés comenzó a trabajar por el final.

Escribió los números del cien al cero, leyó un cuento empezando por la última página y a la hora del recreo primero se comió las chuches y después el bocadillo.

Cuando sus amigos le invitaron a jugar al fútbol, todos se quedaron “boquiabiertos” al ver que marcaba un gol en su propia portería. Como es lógico no quisieron seguir jugando con él.

Al volver a su casa, por supuesto caminando al revés, su madre le tenía preparado un exquisito plato de patatas y un sabroso y fresquito helado de fresa para el postre. Pero Andrés decidió tomar un gran tazón de leche con cereales y nada más.

Sus padres, sus amigos, su maestro y todos los que le conocían no sabían por qué el niño actuaba así. Le habían preguntado una y otra vez pero él nunca respondía con claridad, sólo decía que había decidido “vivir al revés”.

Pasó un día, pasaron dos y tres. Y una semana y dos y tres. Y un mes y dos y tres. Y Andrés seguía haciéndolo todo al revés.

Al principio toda esta historia le parecía muy divertida, sobre todo porque su vida había dejado de ser aburrida y, además, conseguía que todo el mundo estuviera pendiente de él. Pero pronto las cosas comenzaron a cambiar…

Una noche, mientras se peinaba para acostarse, se dio cuenta de que no alcanzaba bien a verse en el espejo, parecía que había “encogido…”

Al levantarse por la mañana, observó que los pantalones le quedaban un poco grandes, al igual que la camisa. Pero no quedó ahí la cosa, también descubrió con muchísima vergüenza que la cama estaba mojada ¡se había hecho pis…!

Cuando al llegar a clase comenzó a trabajar en las fichas que su maestro le entregó, Andrés se dio cuenta de que había algunas actividades que no sabía hacer. Esto le pareció un poco raro, además, cuando hablaba con sus amigos, éstos se reían de él porque no pronunciaba bien algunas palabras…

- ¿Qué me está ocurriendo? se preguntó…

Después de mucho pensar y pensar y pensar, llegó a la conclusión de que algo terrible le estaba pasando, en vez de crecer se estaba haciendo cada vez más pequeño…

¡Claro…! tanto había querido “vivir al revés” que, incluso, en vez de cumplir años los iba descumpliendo. ¡Se acabaría convirtiendo en un bebé…!
¡Oh, Dios mío, qué desgracia!, ¿cómo podía parar todo aquello?

Ya no resultaba tan divertido hacerlo todo al revés, pero ¿qué podía hacer…?

Andrés no  se atrevía a salir a la calle, pasaba el día en el desván de su casa.
De pronto, llamó su atención una pequeña caja de madera que estaba casi escondida debajo de un viejo sillón, que había pertenecido a su bisabuelo. La cogió con cuidado, la abrió y sacó de su interior un precioso reloj de arena, que estaba acompañado de una nota que decía:

“Soy la medida del tiempo si me utilizas bien recuperarás todo el que hayas perdido”

Dando un salto de alegría exclamó:

- ¡Lo encontré, aquí está la solución a mi problema!

Bajó corriendo las escaleras, entró en la cocina y le enseñó a su madre lo que había encontrado.

- Ah, sí, dijo ella, este reloj me lo regaló mi padre porque había pertenecido a mi abuelo. Pero es un reloj un poco extraño, sólo funciona al revés. La arena en vez de bajar, sube. La verdad es que no sé muy bien para qué sirve...

Andrés coloco el extraño reloj en su habitación y esperó a que la arena subiera una y otra vez, una y otra vez… hasta recuperar todo el tiempo perdido.

Y así fue como poco a poco el niño fue volviendo a la normalidad.

Volvió a crecer día a día. Comenzó a entenderse y a jugar con sus amigos, no volvió a mojar la cama de noche… y al pasar unos meses pudo celebrar su cumpleaños junto a su familia y amigos.

Nunca se le volvió a ocurrir “vivir al revés”, por los menos no de una forma tan descarada…

De mayor siguió siendo un poco rebelde, pero, claro está, todo dentro de unos límites.

¡Ah! Y también siguió ayudando con el mágico reloj a otras personas que por una razón o por otra habían “perdido su tiempo”.


Y... así ocurrió y así fue, como me lo contaron te lo conté.







domingo, 7 de octubre de 2012

TALLER: Libros de vida en adopción

TEJIENDO SUEÑOS, junto con el Servicio Postadopción de Andalucía, os invita al taller en:



Libros de vida en adopción



  Sin duda la historia de nuestros tiene todo nuestro interés.
  ¿Qué es un libro de vida? ¿Para qué sirve? ¿Por qué es tan importante para un niño adoptado? ¿Cuáles son las claves para elaborarlo?
  Conversar sobre adopción a través de un libro de vida es una experiencia que muchos padres e hijos recomiendan.



Taller dirigido a padres adoptivos y a padres en pre-adoptivo.

Día: Viernes, 19 de octubre de 2012.
Hora : 18:00 – 20:30.
Lugar: Centro del profesorado "Luisa Revuelta"
C/ Doña Berenguela s/n, CÓRDOBA



Inscripción: teléfono: 952 21 78 22 o a través de e_mail: postadopcion.ma@postadopcionandalucia.es

El aforo es limitado. Los interesados pueden reservar su plaza inscribiéndose antes del día 15 de octubre. Habrá un servicio de guardería.
Confirmamos la reserva.